Los últimos dos días los pasamos en la “granja” de Sean, que se encuentra a unos 40 minutos al sur de Perth. Cuando dijo granja, imaginé que se refería a animales pero olvidé que en inglés utilizan la misma palabra (farm) tanto para granja de animales como de agricultura.
El terreno es sorprendentemente grande, cubriendo varias hectáreas. Tienen olivos, limoneros (de extraña forma), entre otros:
A parte de la casa, que tenia de todo, tienen una charca-piscina con una tirolina. Me faltó poco tiempo para ponerme el bañador y hacer el Indiana Jones!
A la granja vinieron varios de los amigos de Sean. Estuvimos jugando a diferentes juegos de mesa. Jenga, el juego en el que los jugadores quitan bloques de una torre y se añaden a la parte superior, causó furor. La torre crecía con cada jugada, y también la rivalidad. El juego suele durar 20 minutos. Este duró más de una hora. Llegamos al punto clave en el que cualquier movimiento hará caer la torre, pero era el turno de Jonnie…
A la mañana siguiente, volvimos a Perth para tomar el avión de vuelta a Sydney. Un gran viaje sin duda!
Un amigo de Sean nos invitó a pasar un par de días en su casa de la playa y no nos pudimos resistir. Maletas en mano y nos subimos en el coche: un legendario Volkswagen Beetle! Sisi, de los de motor en el maletero
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Mis dos coches favoritos:
El coche se portó como un campeón. Cinco adultos más maletas y a 120 km/hora sin problemas. Eso sí, el pobre automóbil está un poco perjudicado y tiene algunos defectos: el suelo tiene algun que otro agujero y deja entrar un frío que nos dejó congelados gran parte del viaje. Pero no sólo es viento lo que entra. Cuando paramos en una gasolinera a repostar, una de las chicas empezó a gritar como una loca. Junto a mi cabeza, en la pared del coche se encontraba la araña más grande que jamás he visto, más grande que mi puño. De color verdo y amarillo, con patas peludas. Sean, con toda la calma del mundo la echó del coche de un manotazo: “pero si no muerde! hahaha!”. Uff lo que nos reímos…
La “casa de la playa”, resultó ser una mansión. Galardonada varias veces como casa del año en las revistas de decoración. Suelo de marmol, a 20 metros del mar, cocina espectacular, muebles de diseño… Los dormitorios parecían suites de hotel. En mi vída he visto tanto lujo!
Allí nos encontramos con más amigos de Sean, auténticos surfers. Dedicamos nuestro tiempo allí a disfrutar de las playas. Lástima que el tiempo estaba muy loco. Teníamos un cielo nublado que daba miedo, sol, lluvia y viento helado. Todo al mismo tiempo.
Una tarde nos dividimos en dos coches en una escapada en busca de la playa secreta que conocían los surfers. Lamentablemente los perdimos y terminamos en otra playa de roca, buscando cangrejos y jugando con las olas. A la vuelta, atravesándo el camino entre arbustos que nos dirigía al coche, encontramos una serpiente de casi dos metros. “Tranquilos que no muerde!” dijo Sean mientras la cogía de la cola y la apartaba. Un auténtico Cocodrilo Dundee!
De noche, cociné una tortilla española que me quedó de muerte. Todos nos chupamos los dedos y nos fuimos de fiesta al pub de la zona. Lo pasamos basante bien viendo tocar a una banda local que tocaba grandes clásicos del rock. Lo mejor fue la última canción: Always look on the bright side of life, ni más ni menos!
Perth es una ciudad preciosa, con muchísima luz que en parte, me recordaba a Melbourne. Está situada junto al río Swan (cisne en inglés), ofreciendo un perfil espectacular. A cinco minutos de casa de Sean, se encuentra un parque que ofrece una vista genial de la ciudad.
Tomamos un autobús y en 10 minutos llegamos al centro. Perth, como Sydney, es muy joven. Fundada en 1829, casi no tiene casco antiguo. Los edificios son casi todos nuevos, especialmente el centro, cubierto de cristal y materiales metálicos. La ciudad es espaciosa, pensada para los peatones, llena de calles peatonales. La decoración navideña preparada, incluyendo imágenes religiosas:
Aquí podéis ver una calle con una extraña decoración, con imágenes de San Jorge y los colores de Inglaterra:
En el CBD (Central Business District) se encuentran las siguientes esculturas de la evolución del hombre de negocios con los tiempos:
Para terminar, debajo de las tiendas, en la zona peatonal, se encuentra el área de descanso y alimentación. Una gran variedad de restaurantes de comida rápida de casi cualquier nacionalidad: chino, mexicano, japonés, americano, francés… Por $9.5 (€5) comí un pad thai del restaurante tailandés excelente!
El 20 de noviembre tomamos el vuelo hacia Perth, que se encuentra a 4000 km de Sydney, esto supone dos horas de diferencia horaria. Normalmente el vuelo tarda 4 horas pero esta vez había problemas de mal tiempo y el trayecto se desvió sobrevolando Melbourne, sumando 30 minutos más. Perth es la capital del oeste de Australia. Es una de las ciudades más aisladas del mundo: está más cerca de Singapur o Yakarta que de Sydney o Melbourne. A pesar de estar tan aislada, no es para nada pequeña, pues tiene una población de millón y medio de habitantes.
Llegamos a casa de Jonnie, el que fue mi compañero de piso en Sydney durante todo el segundo semestre. En realidad no era su casa, sino de un amigo suyo australiano Sean. Localizada en el sur de la ciudad, se encuentra a tan solo 10 minutos del centro. Terraza, varios pisos y un comedor enorme; suficiente lujo para estar a gusto varios dias pero al estar habitada exclusivamente por chicos, estaba sumida en un caos terrible. Comida por todas partes, la cocina daba pena y el salón parecía haber sufrido un ataque aéreo.
Sean preparó una barbacoa o como la llaman aquí: “barbie”. Vinieron unos cuantos amigos suyos, todos australianos. Pasamos allí la tarde, comiendo y charlando tranquilamente, intercambiando experiencias. Su acento era mucho más fácil de entender de lo que me suponía. De hecho, a parte de las clásicas construcciones australianas, su inglés era totalmente comprensible. Como curiosidad, remarcar que la mayoría nunca había estado en Sydney (ni tenían intención). De postre, algo que me dejó bastante parado… sandía con sal!
Hicimos una visita rápida a Kings Park, el parque metropolitano más grande del mundo, del que solo vimos una pequeñísima parte. Vale la pena!
Volvimos a casa y después de una larga siesta, fuimos de fiesta a la ciudad. Perth tiene mucha actividad nocturna. Los clubs y discotecas son numerosos. Fuimos a un local que celebraba una noche ochentera. Toda la música de la época y la gente con unas pintas… fue divertidísimo, pero nos cerraron a las 2am intolerable!
Grace, una de mis compañeras de piso (Texas), ha hecho un mural conmemorando la gran aventura que hemos compartido los habitantes de la casa. Es genial!
Ha llegado el momento de tratar uno de los temas estrella: hacia donde gira el agua en Australia? A casi toda la gente que conozco les he hecho la siguiente pregunta:
El agua en el hemisferio sur gira en el mismo sentido que en el hemisferio norte? Por que?
La mayoría de la gente afirma que sí, en el hemisferio sur el agua gira al revés, argumentando diversas causas. Muchos apuntan a un capítulo de Los Simpsons, en el que viajan a Australia y Bart prueba que el agua gira en el sentido opuesto al hemisferio norte.
Otros, aseguran que es cierto, haciendo referencia al efecto Coriolis, causante de que las grandes masas de gas visibles desde el espacio giren en un sentido o en otro, dependediendo del hemisferio.
Después de miles de discusiones con amigos y desconocidos, documentarme en internet y finalmente hablar del tema seriamente con estudiantes de física (que saben de lo que hablan), la conclusión es clara:
el sentido de giro del agua no depende del hemisferio en que se encuentre, sino del sentido del agua en la tubería en que se introduce
De hecho, el efecto de Coriolis definiría el sentido de giro del agua en un recipiente ideal, pero su efecto es tan, tan pequeño que la menor imperfección en el recipiente o la rotación inicial del agua sobrepasa con creces el efecto Coriolis.
Uno de los aspectos más influyentes en cada sociedad es, sin duda, la televisión. En Australia existen principalmente cinco canales: ABC, SBS, Seven, Nine y Ten. ABC (Australian Broadcasting Corporation) es el equivalente de TVE en España, con más documentales y contenidos educativos. SBS (Special Broadcasting Service) es otro canal respaldado por el gobierno. SBS tiene el objetivo de mostrar la multiculturalidad del país y ofrece contenidos en varios idiomas, así como los informativos nativos de varios países. Por ejemplo, los martes y jueves al rededor de las tres de la tarde puedo ver los informativos de TVE internacional. El resto, Seven, Nine y Ten, son canales privados con cobertura nacional. No existe demasiada diferencia entre uno y otro.
Mi primera impresión fue que la TV australiana está realmente desfasada. Tiene un parecido enorme con la TV británica de hace 20 años. El estilo de los presentadores, los informativos, los programas matinales, los del corazón… Mi primera reacción fue: “uy mira, un programa de estos en plan remember, ha! vaya pintas!” Minutos más tarde me dí cuenta que no era un remember, sino la TV actual de nuestros días.
Es particularmente asombroso las promos de las cadenas anunciando series como Seinfield, Friends, Frasier y otros clásicos como grandes éxitos de temporada. Es todavía más espectacular que sigan reponiendo otras series con más de 20 años de antigüedad, hasta el punto que la cinta ha perdido calidad y los colores se están perdiendo.
Algo que encuentro realmente molesto y odioso es la cantidad abusiva de publicidad. Sin exagerar, por cada 8 minutos de contenido ponen 3 de publicidad. Es indignante. Ver cualquier película se convierte en una odisea. Sale más rentable descargarla de internet.
En cuanto al contenido, a parte de los informativos y programas propios, tienen algunas series de producción propia como Neighbours. El entretenimiento es todo de origen norte americano y ocasiones alguna que otra serie británica.
Por otra parte, la TV por cable es escandalosamente un clon de la norte americana. Grace y Michelle, las chicas americanas afirman que cuando ven esta tele se siente como en casa. Los mismos canales, programas, tan solo actualizando la publicidad por una más local. Si el contenido fuera bueno y de calidad todavía, pero resulta en muchas ocasiones denigrante, casi siempre promoviendo un comportamiento superficial y basado únicamente en las apariencias, el dinero y, en definitivamente, el estatus social. Esto no es sino otro reflejo más de la sociedad australiana que en vez de acercarse más a la británica, quiere ser cada vez más y más norte americana. Y no copian precisamente lo mejor de ésta…
En Australia, como en España, la televisión no me satisfece (en general). Descargo casi todo lo que veo de internet. El contenido es mejor, más variado y mucho más interesante. Por otra parte, esto no significa que no vea la TV; es una herramienta genial para aprender inglés, aún más si puedes subtitular los programas!
Mientras el segundo cuatrimestre llega a su fin, el verano cada vez está más cerca. El reloj biológico me hace pensar que estoy a finales de junio, que se acercan las fiestas y las vacacione están al caer. Cómo me quedé al ir de compras al supermercado y ver a los empleados colocar la decoración navideña! Navidad en verano, esto si que es un shock cultural!
En un par de semanas, supongo que las calles estarán totalmente decoradas. Ir a la playa en Navidad se me va a hacer rarísimo!
Actualización: Ya falta poco para volver a casa! A la izquierda podeis ver la cuenta atrás de los días que me quedan en Sydney.