La atracción del día era Kings Canyon. Llegamos a eso de las 12 del mediodía, hacía bastante calor, pero nada sofocante: pantalones largos, manga corta y un sweater por si acaso. Nos advirtieron mil veces lo fácil que es deshidratarse en el desierto. Beber constantemente agua, aunque no se tenga sed es vital. La segunda cosa más importante es la protección solar y el sombrero: indispensables!!
Al bajar del bus teniamos ante nosotros una elevación rocosa de color rojo que imponía bastante. Decidimos hacer la ruta larga, que para algo habíamos recorrido 3000 km! Así que cada uno con su botella de agua empezamos subiendo el cañón, muy animados.
Tras alcanzar la primera cima ya se podía observar la forma del agente geográfico. Allí nos explicaron la diferencia entre desfiladero y cañón: básicamente un cañón se forma al filtrarse el agua por la tierra hasta llegar a una superficie impermeable; aquí puede llegar a acumularse mucha agua hasta el punto que toda la roca se apoya en el agua subyacente. Llega un momento que el agua no puede soportar todo el peso de la roca y esta se desploma totalmente, dejando el terreno cortado en enormes paredes verticales. Normalmente, la nueva forma creada da lugar a un río, que erosiona poco a poco el terreno.
Para ser un lugar desértico, tiene mucha vegetación, aunque eso sí, la última vez que llovió fue en Octubre, por lo que las plantas están totalmente secas
Continuamos caminando, a un ritmo relajado, parando para apreciar cada pequeño detalle que nos ofrecía el entorno. Dom, el guía, nos explicaba historias sobre la cultura aborigen. Básicamente, donde estábamos nosotros ahora, habían vivido miles de personas, durante muchísimas generaciones. El entorno es muy hostil y sobrevivir aquí no es fácil. Los aborígenes desarrollaron una cultura de la supervivencia que pasaba de boca en boca y consistía, básicamente, en hacer exáctamente lo mismo que tus ancestros.
Esta forma de razonar se basa en el respeto por la tierra y el beneficio de la tribu. Extraer alimentos de la tierra es muy duro y no hay señales evidente de cómo conseguir comida. Las niñas desde pequeñas son educadas en la tarea de recolectar vegetales, mientras que los niños los educan para cazar. Diferenciar las plantas venenosas es crucial y un error en esa tarea puede aniquilar una tribu. Los niños al cazar, debían seguir unos pasos concretos; por ejemplo, al cazar un canguro, si matan la mamá canguro, no habrá canguritos para la próxima temporada… Cuando alguien se saltaba los pasos tradicionales, podría significar el fin de la supervivencia de la tribu. Es por ello que los castigos eran brutales, aunque se trataran de niño/as; por ejemplo, les clavaban una estaca de madera entre los cruces del músculo cuádriceps. Auch! Esto no creaba heridas permanentes, pero el dolor no les permitía caminar durante meses.
La caminata duró unas 3 horas, subiendo y bajando colinas, haciéndonos foticos:
Mientras esperábamos al resto, nos dedicamos a jugar con las sombras, mostrando nuestro perfil hercúleo:
Viaje a Alice Springs, Día 1: 1, 2, 3, Día 2: 1, 2, 3. Día 3: 1, 2.











1 comentario de momento ↓
1 Esteban // Aug 30, 2008 at 11:13 pm
Y yo ací cuidant del mont mediterràni…. .
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