Se va acercando el final del viaje y hay que empezar a deshacer la ruta. Desde Strahan nos dirigimos a Queenstown, ciudad minera. Esta mina tuvo un papel muy importante en su época, principalmente extrayendo cobre. Para poder comercializar y distribuir el cobre se construyó una linea de ferrocarril que atravesaba 35 kilómetros de duro bosque, cataratas, ríos y otras dificultades que costó a la compañía una fortuna y la vida de muchos convictos. En 1963, el ferrocarril cayó en desuso y terminó por cerrarse. Con el tiempo, Strahan y Queenstown atrajeron más y más turistas, lo que llevó a restaurar completamente el ferrocarril que une estas dos ciudades.
Con el depósito de gasolina lleno nos propusimos cruzar el parque natural “Franklin-Gordon wild rivers”, uno de los mayores núcleos verdes del estado. Solamente una carretera atraviesa este bosque, 100 kilómetros de curvas y alguna que otra recta. Más vale que lleves comida y buen abrigo porque aquí hace realmente frío! Durante la ruta paramos para hacer alguna de las caminatas propuestas, que llevan hasta fabulosas cataratas, a través de enormes árboles. Éstos son tan altos que casi no entra la luz. La humedad es asfixiante y la sensación de frío en esos bosques te hace temblar en todo momento.
Atravesar este parque natural lleva algo más de dos horas, no es mucho pero en Tasmania tienen la mala costumbre de señalizar las carreteras únicamente al principio y al final de un camino. Me explico: en España, en cualquier carretera, cada pocos kilómetros, puedes ver un cartelito que te indica el código de esa carretera. En caso de pérdida, puedes ver en un mapa de carreteras dónde te encuentras. En Tasmania esto no es así. Da lo mismo si el camino es de 1 o 100 km. Al cambiar de ruta verás por primera y última vez el destino de esa vía, por lo que si en algún momento a mitad dudas de tu posición… lo tienes difícil. El truco que usamos nosotros era fijarnos en la distancia en km que marca la (única) señal y fijarnos en nuestro cuentakilómetros cada cierto tiempo. Afortunadamente, en las autovías más famosas sí que señalizan los destinos de la forma tradicional
Eso sí, para otro viaje, propongo GPS
Después de comer, visitamos el bosque de los árboles gigantes, cerca del valle de Styx. En esta zona es característico el “Giant Swamp Gums” o “Eucalyptus regnans”, para los amantes de la botánica. Este árbol puede alcanzar fácilmente más de 70 metros. El motivo de este enorme crecimiento es la competencia por alcanzar la luz del sol. Con suerte, pueden vivir hasta 450 años, pero por lo general mueren por causas naturales o incendios. Aún así, este eucalipto está muy bien adaptado y guarda sus semillas en cápsulas de madera en lo más alto de sus ramas. Estas cápsulas se abren tras un periodo de intenso calor, como en un incendio, haciendo que se reforeste el bosque de forma natural. Los eucaliptos no pueden vivir en un entorno de sombra, por lo que en valles muy húmedos donde el fuego no es una amenaza, terminan por morir, convirtiendo el bosque en un rainforest o selva.
Semejantes árboles son un caramelo para las compañías madereras: un árbol de 70 metros contiene casi 100 toneladas de madera usable. La lucha entre estas compañías y los ecologistas continúa día a día: los bosques dan empleo y empujan la economía del país, pero la cantidad de espacios naturales se reduce día a día, a veces de forma irreversible.
Un par de horas en la carretera y estábamos de vuelta en Hobart. La última noche!







5 comentarios de momento ↓
1 Anonymous // Aug 1, 2008 at 5:56 am
gimme ur camera!
fucking awesome pics there mate!
im sure its the camera and not u.
2 Sonia // Aug 1, 2008 at 10:45 am
Hola,
¡Qué pasada de viaje! Desde luego que has hecho unas fotos preciosas… Yo ya me he guardado alguna para ponerla como fondo de escritorio.
Hasta ahora la verdad que no sabía mucho de Tasmania, pero creo que, como todos los que leen este blog, lo apuntaré en mi lista de lugares que visitar.
Que no pases mucho frío. Aquí intentaremos no morirnos del calor…
3 Hèctor // Aug 2, 2008 at 7:25 am
Ei Sonia! Que tal por el poli? Todo aprobado?
4 Esteban // Aug 3, 2008 at 8:15 pm
Frikipedia:
De ahí que els eucaliptus hajen tingut tanta facilitat d’adaptar-se al clima mediterráni, això i el seu us per fer pasta de paper…. .
5 Sonia // Aug 3, 2008 at 9:19 pm
Hola Héctor!
Sí, todo aprobado, hasta el FCE. Menos mal, con lo caro que era el examen más me valía aprobarlo…
Hay que ver cómo pasa el tiempo. Ya empiezas el segundo semestre… Dentro de poco te vemos ya disfrutando de tu segundo invierno en un año, XD.
Besets y mucho ánimo con el segundo semestre!
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