Estas últimas 3 semanas han sido mortales. De la universidad a casa y de casa a la universidad. Casualidades de la vida, tenía la entrega de todos los trabajos la misma semana. Llegaba todos los dias a las tantas a casa y con esta conexión tan cutre que tenemos, se me quitaban las ganas de escribir en el blog.
Por una parte, tenía que hacer el diseño web del museo de Sydney para la asignatura de diseño web. La plantilla básica ya la tenia de la anterior entrega, pero con muchos “errores” e inconsistencias y tal y como dijo el profeseor, no era todo lo sencilla que podría ser.
Por otro lado, la asignatura de robótica se apoderó de todas mis tardes y los fines de semana. El laboratorio se convirtió en mi segunda casa. Para los despistados, nuestro objetivo es programar un robot de forma que sea capaz de seguir a una persona determinada. Tuvimos que rediseñar desde cero algunas partes del robot porque el desarrollo estaba creciendo mucho y ya no se mantenía el diseño inicial. Yo me encargué de la detección de obstáculos, parte que finalmente no se incluyó en la versión final porque no funcionaba del todo bien. En realidad el error venía de otro módulo con el que tenía que interactuar pero que detecté demasiado tarde. Hicimos la presentación y quedamos bastante satisfechos. Ahora falta redactar el documento con toda clase de detalles sobre el desarrollo.
Finalmente, en la asignatura de programación “Software Construction”, tuvieron la amabilidad de proponer 2 trabajos en dos semanas de una complejidad bastante bastante alta. Tuve que empezar de cero varias veces porque el planteamiento inicial no era el correcto. No es suficiente resolver el problema, sino que hay que hacerlo de forma elegante, limpia, eficaz, rápida y compacta. Vamos, lo que no me han pedido en 4 años de carrera lo encuentro aquí concentrado en una asignatura. Me llevó más tiempo del que había calculado y el trabajo se acumulaba, pero tras momentos de frustración, litros de café y música estimulante, pude resolverlo todo a tiempo.
Al principio encontraba fácil esta universidad, pero he de reconocer que desde hace un par de meses, la cantidad de trabajitos y entregas ha sido constante. No son díficiles, pero te mantiene permanentemente atado. Cada domingo una entrega, presentaciones, asistencia obligatoria… Buf!! En Valencia lo encontraba todo más relajado, aunque ahora me vienen a la cabeza algunos malos recuerdos también. Vaya, creo que no hay camino fácil, ya se en un hemisferio o en otro.
En breve os encuento lo que ha ocurrido los viernes, porque claro, los viernes son sagrados, eso si.
1 comentario de momento ↓
1 Mireia // Jun 8, 2008 at 1:08 pm
HEY boy!!! Si estas viu jejeje
Ja era hora que parlares d’estudis (es suposa que estas a Australia per estudiar no??? jiji) :p

Marco, Natxo i jo ferem la presentació de TCP divendres pasat i no anà del tot malament.
Bueno xiquet, espere noticies teues oki?
Moltes besaetes des de Valencia
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